viernes, 27 de marzo de 2009

La mirada de los muertos...


La entrada a la abandonada ciudad de Gniesme no auguraba nada bueno , la solidez de su gran puerta quebrada misteriosamente , anunciaba la violencia que se desató en la caída de la urbe subterránea . A pesar del tiempo acaecido desde que el último habitante salió de la ciudad (entre 400-600 años) , los primeros pasos en la penumbra mostraron una belleza y grandiosidad digna de los mejores constructores enanos y gnomos , magnificado por la armoniosa colaboración entre ambos pueblos .
Aunque al principio la ciudad sólo se mostró sumida en el polvo del olvido , poco a poco se fueron mostrando ante vuestros anodados ojos los precipitados capítulos que precedieron al final de la ciudad . La grandiosa sala de los artesanos , con sus talleres de orfebres , carpinteros , escultores y grabadores , sus mercados… todo estaba allí casi como hace 5 siglos pero vacío de toda vida . En el centro de la sala rodeando un gran agujero las primeras muestras de violencia se mostraron , cientos de viejos huesos , restos de armas y armaduras yacían en el suelo amontonándose espectacularmente en torno a lo que deducistéis era el hueco del ascensor (no sin antes descolgar a Berilac). Casi todos ellos pertenecían a trasgos y grantrasgos , pero un cuidadoso examen reveló que también había unos pocos gnomos y enanos . Las infinitas salas contigüas (apenas exploradas) mostraban casi nula violencia .
Antes de bajar por el elevador examinastéis la salida hacia el noreste , que parecía llevar al otro lado de la montaña , de allí surgía el camino de la mina norte que junto a la tejonera aparecía bloqueado por un gigantesco derrumbe . En el “checkpoint” de guardia los cadáveres de los cuatro guardias enanos aún permanecían muertos sentados en la mesa (en la jarra de uno aún había restos de lo que parecía cloro…).
Descubierto el mecanismo que accionaba las runas del elevador , lográsteis que la plataforma ascendiera al nivel del mercado , desde donde descubristeis que la gran plataforma se había convertido en un gran bunker defensivo con parapetos y ballistas , en ella numerosos esqueletos de los defensores gniesmitas cubrían el suelo . El panel de control del ascensor mostraba tres niveles : el mercado , la mina y el Solamentum .
Al bajar al nivel de la mina la violencia de los combates se mostró aún más dura ante vuestra vista , la cantidad de huesos evidenciaba una batalla dura y desigual , el camino de las vagonetas convergía en la gran fundición , un bello edificio que debió de servir de último parapeto a muchos defensores . La grandiosidad de la mina y sus múltiples caminos no fue explorado , tan sólo en un cártel vistéis indicadas distintas direcciones (camino del hierro , ruta del elevador , camino de la espiral…). Sin mucho entretenimiento el grupo accionó el nivel del Solamentum .
Esta vez el ascensor sólo mostraba una salida , un gran pasillo majestuoso de mármol blanco , aquí eran centenares y centenares los cadáveres y destacaban sobremanera la presencia de más de 30 ó 40 trolls petrificados , el pasillo desembocaba en una enorme caverna natural donde los túmulos de generaciones de gniesmitas descansaban , en la entrada de la caverna yacían muertos , pero incorruptos , los cuerpos sin vida de la leal guardia enana del Solamentum , armados con sus mazas y mallas de mithrill , ningún enemigo había sobrepasado al último defensor . Allí se alzaba el Solamentum , una prístina capilla de pura bondad y de paredes de adamantita translúcida . En su interior sobre un quebrado túmulo reposaban los restos de un rey enano , a pesar de que el túmulo parecía haber sido profanado decidistéis que como no sabíais hacia donde miraban los muertos , pues que no pasaba nada por mirar en su interior , pero sí pasaba…
Cuando maese Berilac intentó desplazar la tapa de piedra , los doscientos enanos se alzaron y el espíritu del último Pazguardian de Gniesme se mostró ante los sorprendidos ojos de la “Compañía de las Especias” . Los fantasmales guardianes del Solamentum no descansarían en paz hasta que las reliquias fueran devueltas al sagrado refugio del Solamentum . Kulkan Gnazximborg , espíritu del gnomo que fracasó en defender las reliquias , os contó como la ciudad fue atacada por la dragona y como las reliquias fueron sustraídas por el traidor Tresingor , mientras la guardia moría defendiendo el Solamentum . Detalles aparte , mucha de la historia del suceso ya ha sido relatada . Lo cierto es que un conjuro de “Quest” os afectó al conocer la historia y ahora os “obliga” a aceptar la misión de recuperar el yelmo , el cinto y el mazo de Dumathoin .
Puntos importantes de la conversación del espíritu :
1.- la ciudad sigue ocupado por los invasores .
2.- los gnomos “traidores” lo fueron por romper su juramento al Solamentum , no por venderse al enemigo (aunque nada se puede descartar) , son distintos puntos de vista entre un Legal Neutral/Bueno (Pazguardian) y un Caótico Bueno/Neutral (Tresingor Gnamas).
3.- el camino del Hierro es muy peligroso .
4.- por lo menos había tres accesos al Solamentum , el elevador , la espiral (hoy destruida) y la vieja mina (la que estaís buscando) que conduce a la sala de los controles.
Bueno , tras un merecido y restablecedor descanso en el Solamentum , volvistéis a accionar el elevador para ascender a la colonia , con consternación y desesperación comprobasteis que algo o alguien había bloqueado el acceso al nivel superior y os encontrasteis atrapados en el nivel de la mina , donde un gran número de arqueros trasgos liderados por un enorme troll os dieron la bienvenida . No sin esfuerzo (que se lo digan al hobbit…), consiguió el grupo derrotar al troll y minada la moral de los goblinoides éstos salieron huyendo a la profunda oscuridad . Malheridos y sin apenas tiempo para recuperaros , mientras Korf y Altair lograron a duras penas restablecer el elevador para bajar al Solamentum y activar el parapeto defensivo , el enano fue aflecheado a conciencia y más de diez virotes a punto estuvieron de acabar con su vida de no ser por la rápida intervención de Elanor y Berilac . Y como hubo un momento trágico en que no se sabía si se entraba o si se salía y los muertos miraban de forma agorronchada hacia vaya a saber usted donde , pues ahí fue Salmarina la pelirroja que se montó en la ballista de repetición y casi no le dio tiempo ni a decir aquí estoy yo que se llevó lo suyo , lo del enano y lo de un señor de Cuenca que pasaba por allí . Bueno que a la pobrecica antes de ver la luz le cayó del cielo cuando ya bajabais una nube de virotes endemoniada que si no es por los sacerdotes os váis de entierro . Pero aún tuvo arrestos y antes de agorroncharse accionó el gatillo y lanzó una ráfaga de proyectiles que acabó con un enano derro atravesado que cayó inerte a la plataforma .
De nuevo en el pasillo del Solamentum , intentando aclarar la situación y buscando una escapatoria , el agorronchamiento mental se apoderó de las mentes privilegiadas y decidistéis mandar el elevador a la mina con el derro muerto , con gran sorpresa el elevador volvió a bajar (que es lo suyo , bajar y subir , lo sorprendente hubiera sido que saliera volando, digo…). Y bajó aparentemente vacío y sin derro . Menos mal que el ranger tenía el culo pelado y en vez de relajarse a dejar que los enanos muertos hicieran vuestro trabajo puso sus cinco sentidos en alerta y se mantuvo vigilante , aun así un asesino drow camuflado con malas artes a punto estuvo de daros un nuevo susto , solventada la inoportuna visita y el envenenamiento que producía locura y visiones en el guardabosques os retirasteis a la protección del Solamentum y os concentrásteis en la búsqueda de una salida menos arriesgada…

4 comentarios:

Salmarina hairred dijo...

alberto y ana como podeis leer no os habeis nada, unos enanos moribundos un rey fuera del tiesto un monton de huesos y un troll lanza vagonetas.lo mas duro fue no disfrutar de vuestra compañia y de las palmeras del desayunojejejeje.

Deivid dijo...

Sólo un pqueño detalle, el paquetín del paladín también contribuyó a que Salmarina sobreviviera con su imposición de manos y a que el grupo sobreviviera comiéndose un lanzamiento de vagoneta del troll ( de 22 PV ), mas diversos virotes y alguna que otra hostia del troll... que conste en acta.

Chucho dijo...

Cierto es , Sir Ázafran , contribuyó en gran medida a la supervivencia de la cía. , mil excusas por la imprecisión , de hecho ni nombré la vagoneta... es que me agarronché

Miguel dijo...

Ya no me acordaba del vagonetazo!!!, jua jua jua. Bien Sir Ázafran, ese va a ser tu sino!